lunes, 22 de septiembre de 2014

PARA CREAR COMPROMISO

Son muchas las ocasiones en que hemos atribuido el fracaso o retraso de algún proyecto  a la falta de compromiso de las personas que deben estar involucradas. Y probablemente hayamos tenido razón. Por eso hoy hablaremos de algunas formas de crear compromiso en un equipo de trabajo, sea cual sea.
 Primero debemos saber hacia  dónde nos dirigimos. Ese punto puede son ser visible, y muchas veces ni siquiera imaginable par el equipo, pero quien lo comande debe tenerlo en la mira. A la visualización de ese futuro deseado se le llama visión. Implica discernir entre lo que ya se es hoy y aquello que se desea ser en un futuro, frente a las capacidades y oportunidades que se tienen.
                La visión proporciona confianza y dirección a un equipo. John Maxwell la llama “brújula”. El primer asunto entonces se trata de aproximar  nuestra realidad a nuestra visión.  Para ello necesitamos vivir en fidelidad (que proviene de la fe), en ese plano que es sobrenatural, porque ve las cosas que no existen como si existieran y se mueve hacia ellas;  y a la vez, compromiso con la verdad (ver la realidad tal cual es y desistir de las distorsiones que hemos impuesto.
                El líder debe entonces aprender a alinear el comportamiento de los miembros de su equipo  con las metas del equipo, es decir, movilizar, energizar y enfilar exitosamente los esfuerzos del grupo hacia el logro de las metas compartidas.
                Chris Argyris dice que compromiso es “generar energía humana y activar la mente del hombre” y que hay dos tipos: compromiso externo: que es  sólo cumplir el contrato y compromiso interno que surge dentro de cada individuo por sus propias razones y motivaciones. Es participativo y está ligado a  la delegación de autoridad.
                 En el  compromiso externo otros definen las tareas y las conductas necesarias para realizarlas; el líder  establece los objetivos de rendimiento y su  importancia. En el compromiso interno cada quien  define su tarea y las conductas necesarias para realizarla, los miembros del equipo juntamente con el líder definen  los objetivos de rendimiento que son retadores para todos. El compromiso interno mantiene viva la pasión por el logro y es en esencia el motorizador  constante. Los líderes deberían buscarlo intensamente. Los seguidores notan cuándo se les lleva a sólo alcanzar las metas y cuándo la búsqueda es más profunda en sus potencialidades y realizaciones. Y dice Argyris: “Los empleados no comprenden a los ejecutivos que predican el compromiso interno y, al mismo tiempo, continúan exigiendo un compromiso externo”.
                Crear  compromiso implica en primera instancia tener una visión compartida, que surge como una estrategia  de aprendizaje, ya que en el equipo  hay  procesos que apoyan las discusiones, se establecen plataformas de debate, hay capacidad para aprender, se trabaja en equipo y, como la otra cara de la moneda, lealtad, que tiene que ver con significados compartidos, íntegros  y coherentes entre las palabras y las acciones en aspectos como: claridad de los objetivos  del equipo. Los seguidores se preguntarán ¿Qué buscan los líderes? ¿Cuál es la estrategia de la organización? ¿Qué se espera de mí?  Esto encierra correspondencia del contexto humano, justicia y equidad en criterios de evaluación del desempeño, manejo de las recompensas.

                La práctica se refleja, en consecuencia, en el empoderamiento eficaz, pero de ello hablaremos en otra ocasión.

No hay comentarios:

Publicar un comentario