FACILITO ACERCA DE LOS VALORES
COMPROMISO Y LEALTAD
PARTE
II
Las actitudes desleales son muy diversas y tienen
distintos niveles de gravedad, pero es importante identificar en ella rasgos característicos,
y si los notamos en nosotros deberíamos modificarlos o eliminarlos: las
críticas que se realizan a otras personas resaltando sus defectos, lo limitado
de sus cualidades o lo mal que realizan su trabajo. Hablar mal de los jefes,
maestros o de las instituciones que representan, divulgar confidencias, quejas
acerca del modo de ser de otra persona sin ayudarlo a superarse, dejar una amistad
por razones injustificadas o de poca trascendencia, como el modo de hablar,
vestir o conducirse en público; el poco esfuerzo que se pone al hacer un
trabajo determinado, pretender cobrar una suma más alta de la pactada…
Como vemos, la lealtad se relaciona estrechamente con
otros valores como la amistad, el respeto, la responsabilidad y la honestidad,
entre otras. Sin embargo, no es suficiente contradecir las actitudes desleales
para ser leal, es necesario detenernos a considerar algunos otros aspectos:
·
Toda relación entraña y requiere lealtad y
compromiso, esto implica un deber respecto a las personas, como la confianza y
el respeto que debe haber entre padres e hijos, de la empresa con sus empleados
y viceversa, entre amigos, de los alumnos hacia su escuela y así por el estilo.
·
Es necesario reconocer los valores que
representan las instituciones o aquellos que promueven las personas con sus
ideas y actitudes.
- · Nunca será buena idea que una persona que se preocupa por sus valores, trabaje en un lugar donde se hacen fraudes o impera la corrupción.
- · Se deben buscar y conocer los valores permanentes para cualquier situación, no basar la lealtad sólo en opiniones o ideas, que pueden variar con el tiempo.
- · La persona que convive en un ambiente de diversión malsana y excesos, pronto se alejará de los que buscaron su bien y no participaron en sus desvíos y comenzará a hablar mal de ellos.
- El mentir para encubrir las faltas de un amigo/a no es lealtad sino complicidad.
De esta forma vemos como la
lealtad no es sólo consecuencia de un afecto, sino el resultado de una decisión
para elegir lo que es correcto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario