lunes, 1 de septiembre de 2014

Lunes de gerentes. PAGANDO EL PRECIO



     Es muy grato ver una persona exitosa. Los que hemos trabajado con artistas sabemos que muchas veces el público no imagina todo el trabajo que hay antes, después y detrás de una presentación brillante. Es común que se acerquen quienes esperen empezar a practicar una disciplina artística y prontamente encontrarse en los escenarios como el artista que acaban de ver. Y esto es así también para los deportes, los logros académicos y los logros empresariales. Sin embargo aunque haya talento de sobra, no todos alcanzan un alto nivel de desempeño.

     ¿Qué hay en unos que en otros no?

     La verdad es que la mayoría de las personas pueden ser exitosas.  Si bien hay una serie de cualidades comunes a quienes se destacan por excelente y  corresponden casi todas a actitudes, conductas que pueden ser desarrolladas y convertidas en hábitos si así se desea, otras, en cambio,  son propias del temperamento; pero el exitoso puede ser formado aun desde niño por sus padres y maestros. Veamos algunos de esos componentes.

*       *   Necesidad de logro: esto implica un deseo de obtener excelencia, de hacer las cosas cada vez mejor; también asumir la responsabilidad de lograr sus objetivos sin esperar que otros le digan qué hacer ni de culparlos por fracasos; las personas con necesidad de logro son capaces de  establecer metas moderadamente difíciles, que les  representen desafíos, pero alcanzables. No se conforman con menos si pueden dar más. Sienten un fuerte impulso por lograr las cosas, que normalmente no se detiene, pues cuando las consiguen, se fijan otras metas.

*        *   Gran capacidad de trabajo, a punto de dormir poco si fuera necesario, para sacar adelante su meta.

*     *No se conforman con aparentar ser: procuran ser y lograr.

*     * Deseo de independencia: les gusta tomar decisiones,  confían en sus capacidades y tienen una gran dignidad. No esperan que otro haga las cosas que ellos deben hacer.

*   *  Confianza personal: Poseen una autoestima positiva, optimismo, entusiasmo. Esto les permite trabajar con otras personas sin sentirse amenazadas por ellas.  Esperan, obtienen y recompensan el buen desempeño  y esto les hace modelos para otros y  atractivos al equipo. A la vez, celebrar los logros es un gran reforzador de su propia autoestima.

*      *Sacrificio personal: reconocen que nada que valga la pena es gratuito.  Son capaces de renunciar a sus propios placeres y gustos por lograr las metas fijadas.  Pueden pasar privaciones, desvelos, desprenderse de posesiones valiosas sin lamentarse por ello; son capaces de postergar sus recompensas.

*      *Desarrollan sentido de la percepción y dela intuición: disciernen el tiempo y lugar correctos para hacer sus movimientos. Esto a fuerza de estudiar las situaciones y documentarse en los negocios que sustenten sus decisiones.

*     Pueden ser capaces de disponer todos sus recursos para el logro de sus metas. Adquieren sabiduría para el manejo de sus fondos pues ellos sustentan su trabajo.

*     No temen al fracaso,  pero trabajan duramente para evitarlo. Si éste llega, vuelven a comenzar.

*    Tampoco temen a las opiniones adversas; creen en sus proyectos y los emprenden con firmeza y tenacidad.

*     No escatiman tiempo ni esfuerzos para poner sus planes por escrito, así  como para ir documentando sus resultados.

*     Saben escoger y formar el equipo humano idóneo. Saben que solos no podrían alcanzar todos sus planes.

*     Saben comunicar su visión, entusiasmo y planes a sus colaboradores; también son capaces de escuchar a otros ya sean o no de su equipo.


     Como vemos, no son cualidades de extraterrestres, ni de súper humanos. Sólo que para desarrollarlas es necesario someterse a disciplina. Estudiar, abstenerse de unas cosas para lograr otras, desarrollar la inteligencia y todos los buenos talentos de que se dispone, disponerlos para la meta y actuar bien dirigidos hacia una meta. En ello está el precio del éxito.

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