Es muy grato ver una persona exitosa. Los que hemos
trabajado con artistas sabemos que muchas veces el público no imagina todo el
trabajo que hay antes, después y detrás de una presentación brillante. Es común
que se acerquen quienes esperen empezar a practicar una disciplina artística y
prontamente encontrarse en los escenarios como el artista que acaban de ver. Y esto
es así también para los deportes, los logros académicos y los logros
empresariales. Sin embargo aunque haya talento de sobra, no todos alcanzan un
alto nivel de desempeño.
¿Qué hay en unos que en otros no?
La verdad es que la mayoría de las personas pueden ser
exitosas. Si bien hay una serie de
cualidades comunes a quienes se destacan por excelente y corresponden casi todas a actitudes, conductas
que pueden ser desarrolladas y convertidas en hábitos si así se desea, otras,
en cambio, son propias del temperamento;
pero el exitoso puede ser formado aun desde niño por sus padres y maestros. Veamos
algunos de esos componentes.
* * Necesidad de logro: esto implica un deseo de
obtener excelencia, de hacer las cosas cada vez mejor; también asumir la
responsabilidad de lograr sus objetivos sin esperar que otros le digan qué
hacer ni de culparlos por fracasos; las personas con necesidad de logro son
capaces de establecer metas
moderadamente difíciles, que les representen desafíos, pero alcanzables. No se
conforman con menos si pueden dar más. Sienten un fuerte impulso por lograr las
cosas, que normalmente no se detiene, pues cuando las consiguen, se fijan otras
metas.
* * Gran capacidad de trabajo, a punto de dormir
poco si fuera necesario, para sacar adelante su meta.
* *No se conforman con aparentar ser: procuran ser
y lograr.
* * Deseo de independencia: les gusta tomar
decisiones, confían en sus capacidades y
tienen una gran dignidad. No esperan que otro haga las cosas que ellos deben
hacer.
* * Confianza personal: Poseen una autoestima
positiva, optimismo, entusiasmo. Esto les permite trabajar con otras personas
sin sentirse amenazadas por ellas. Esperan,
obtienen y recompensan el buen desempeño
y esto les hace modelos para otros y atractivos al equipo. A la vez, celebrar los
logros es un gran reforzador de su propia autoestima.
* *Sacrificio personal: reconocen que nada que
valga la pena es gratuito. Son capaces
de renunciar a sus propios placeres y gustos por lograr las metas fijadas. Pueden pasar privaciones, desvelos, desprenderse
de posesiones valiosas sin lamentarse por ello; son capaces de postergar sus
recompensas.
* *Desarrollan sentido de la percepción y dela
intuición: disciernen el tiempo y lugar correctos para hacer sus movimientos. Esto
a fuerza de estudiar las situaciones y documentarse en los negocios que
sustenten sus decisiones.
Como vemos, no son cualidades de extraterrestres, ni de
súper humanos. Sólo que para desarrollarlas es necesario someterse a
disciplina. Estudiar, abstenerse de unas cosas para lograr otras, desarrollar
la inteligencia y todos los buenos talentos de que se dispone, disponerlos para
la meta y actuar bien dirigidos hacia una meta. En ello está el precio del
éxito.
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