jueves, 18 de septiembre de 2014

NADA DUELE


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¿Qué hace un padre de cerca de cuarenta años y fuera de forma cuando descubre que a su hijo tetrapléjico le entusiasman los deportes?
Al nacer Rick, su cordón umbilical enrollado alrededor del cuello le privó de oxígeno ocasionándole parálisis cerebral severa. Lejos de abandonarle como algunos médicos sugirieron, sus padres le criaron como cualquier otro niño, siempre  procurando desarrollar su potencial, utilizando todos los medios a su alcance.
A los diez años de edad, gracias de una computadora especial, pudo comunicar a sus padres su entusiasmo por los deportes.  Tenía trece años cuando quiso participar en una carrera 5K a beneficio de un atleta que había quedado paralizado por un accidente. Su padre empujó la silla de ruedas en la carrera y llegaron de penúltimos. A partir de allí participaron en muchas carreras, incluyendo el triatlón Ironman de Hawaii, en 1989, considerada la carrera más difícil del mundo: 3850 metros de natación, 180 kilómetros en bicicleta y un maratón de 42 kilómetros.
Su padre remolcó un pequeño bote con Rick adentro, pedaleó con Rick en un asiento especial de la bicicleta y cagó a Rick en una silla especial de carreras. En trece horas y 43 minutos lograron todo el recorrido. Y  así hicieron hasta este año 2014 muchas veces.
Es difícil imaginar el esfuerzo que representó todo esto para Dick, el padre del chico, pero la transformación de la vida de su hijo bien lo ha valido: culminó una carrera universitaria, trabaja en la Universidad de Boston en diseño de computadoras para personas con discapacidad. Pero lo más importante, es saber que ha logrado que Rick no se sienta discapacitado, sino igual a los demás y que sea, junto con su padre,  un orador motivacional: “me siento como la persona inteligente que soy y que no tiene límites”, dice. Son un equipo triunfador.
John Maxwell  dice al respecto: “Nada duele cuando se está ganando”, ese es efecto de la moral alta. Y es un efecto multiplicador, elevador, energizador, emancipador: “cuando usted lo hace bien, se siente bien: cuando usted se siente bien, lo hace bien.” Para lograrlo no se puede esperar  que la moral suba, sino actuar en un nivel de excelencia apropiado para ser un triunfador  cualquier esfuerzo necesario para ese éxito se hará si se sostiene el entusiasmo.  


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